¿Qué es el consumo sostenible?

 

El consumo sostenible es la utilización de productos y servicios que sean lo más respetuosos posible con el medioambiente, tanto en su fabricación como en sus componentes, envasado y transporte. Además deben tener requisitos éticos cercanos al del comercio justo, es decir, deben obtenerse respetando culturas indígenas y derechos humanos e infantiles.

El consumo sostenible debe ir sustentado por parte de los propios consumidores a través del llamado consumo responsable. Es decir, una buena educación por parte del ciudadano para colaborar en la sostenibilidad haciendo un uso razonable de los servicios y una buena gestión de los residuos para el reciclaje. Para apoyar el crecimiento sostenible de forma que el respeto al medio ambiente no vaya en detrimento de la calidad de vida.

 

Beneficios del consumo sostenible

 

El consumo de productos sostenibles (también llamados ecológicos o verdes) abarata los precios de los mismos a medida que aumenta la demanda. Apoyamos el desarrollo de más negocios en la línea del desarrollo sostenible al hacer uso de sus productos.

Todo ésto redunda en la conservación de nuestro planeta y a mantener un nivel de vida como el que estamos acostumbrados. Ya que, de seguir así, la tierra no tendrá capacidad de darnos los recursos que necesitamos en cuestión de 50 años o menos, según de qué recursos hablemos.

 

Opiniones que obstaculizan el consumo sostenible

 

En una estadística sobre consumo sostenible realizada por el Centro de Sostenibilidad de la Junta de Andalucía, se detectan un conjunto de opiniones que se repiten, las cuales van en contra del consumo sostenible como las siguientes:

        • "No se pueden encontrar productos y soluciones relacionadas con el consumo sostenible con la facilidad que se debiera" (34,3%).
  • "No se ofrece información de impacto ambiental de los productos y/o servicios no sostenibles " (31,8%)
  • "La eficacia conlleva un precio mucho más elevado" (31,8%).
  • "Los productos y servicios sostenibles son de peor calidad" (5,6%).
  • "Casi nadie tiene en cuenta el medio ambiente y su deterioro" (13,2%).
  • "La sostenibilidad es una estrategia comercial" (12,4%).
  • "Que yo los compre no mejora la situación del medio ambiente" (8,8%).

Se debe añadir que el consumo sostenible y responsable supone un ahorro económico en el hogar a medio plazo. Por ejemplo, las bombillas led son más caras que las tradicionales pero en poco tiempo se reflejará en el recibo de la luz, sobre todo si aplicamos su uso responsable y no dejamos luces encendidas o electrodomésticos sin ton ni son.

 

Nuestros servicios

 

El consumo sostenible y responsable supone un beneficio general a nivel ecológico y económico.

Puesto que el ahorro energético es una parte importante del consumo responsable-sostenible y una buena fuente de ahorro en la economía del hogar y en la industria siguiendo una serie de recomendaciones, parte de nuestros servicios se orientan hacia la obtención de dicho ahorro, mediante varias líneas de actuación como pueden ser las siguientes:

Análisis, diseño e implementación de sistemas de control de climatización.

Análisis, diseño e implementación de sistemas de control de Iluminación.

Análisis, diseño e implementación de sistemas de medición y control de gasto energético.

Análisis, diseño del control / supervisión de sistemas de generación de energía sostenible.

Análisis de entornos acústicos y realización de mediciones.

Análisis de eficiencia y sostenibilidad de la iluminación de construcciones del sector primario, secundario y terciario.

Análisis de eficiencia y sostenibilidad de la climatización de construcciones del sector primario, secundario y terciario.

Realización de auditorías energéticas.

Realización de proyectos fotovoltaicos, termosolares, meteoestaciones.

 

Vivir hoy pensando en el mañana

 

Todos estos servicios le pueden ayudar a vivir hoy pensando en el mañana. Durante este siglo más de 180 países reconocieron que aunque el consumo es muy alto en ciertas zonas del mundo, aún no se cubren las necesidades básicas de una gran parte de la humanidad. Si se quiere reducir la contaminación y evitar el agotamiento de los recursos naturales, hay que controlar cuánto y cómo se quieren consumir esas materias primas.

Se prevé que entre 2.010 y 2.015, la población mundial aumentará un 33% (3.700 millones más de personas que en la actualidad, de las cuales la gran mayoría residirá en las ya sobrepobladas ciudades). En el mismo período, la cubierta forestal disminuirá un 10%, la disponibilidad de agua dulce se reducirá en un 30'%. Y la demanda de energía aumentará en más de un 60%. Si se mantienen las actuales pautas de consumo, el ecosistema, que suministra recursos renovables, como la madera, podría descomponerse antes de que se agoten los recursos no renovables (petróleo, carbón, etc.).

Es necesario trabajar para que la actividad humana se desarrolle dentro de los límites que nuestro planeta admite. Urge, además, equilibrar el desarrollo de los países y áreas geográficas y económicas de la humanidad, para que se reduzcan las actuales desigualdades. Lo que en el Norte es contaminación (el cloro) puede ser producto sanitario de primera necesidad en el Sur. En otras palabras, hemos de consumir hoy pensando en el mañana.

El consumo sostenible es precisamente eso: el uso de servicios y productos que cubran las necesidades básicas y aporten una mejor calidad de vida a los seres humanos, reduciendo el consumo de recursos naturales y materiales tóxicos, y disminuyendo asimismo las emisiones de desechos y contaminantes en todo el ciclo de vida del servicio o producto; todo ello con el fin de no hipotecar el futuro de las próximas generaciones.